Cuidado con lo que haces y a dónde vas
Hoy me disponía a escribir esta leyenda urbana pero me llegó este mail, os lo juro, minutos antes de empezarlo:----- Original Message -----
From: "ALONSO XXXXXXXX"
Sent: Tuesday, March 06, 2001 2:01 PM Subject: importante
> Leerlo que no es ninguna tonteria. No esta de mas saberlo. . .
> Esto ha ocurrido en Paris, pero puede pasar en todas las ciudades. >
> Esto ocurrio en Paris . Hace una semana, en un cine, una persona se sentó
> sobre algo que le pinchó en uno de los sillones. Cuando miró lo que era,
> encontro una aguja con un papel donde ponia "Acabas de ser infectado por el HIV" >
> El Centro de Control de Enfermedades ha visto mas casos similares en varias ciudades. Todas las agujas han sido controladas y eran POSITIVAS HIV.
> El Centro explica que también han encontrado agujas en las máquinas de
> devolución de moneda en los distribuidores públicos (parking, bebidas. . . > etc). >
> Pedimos a todo el mundo que use estos aparatos con mucho cuidado. >
> Por favor, comunicar estas informaciones a cuánta mas gente posible. Gracias. >
> Esta información ha sido enviado por la Policia Municipal de la ciudad de
> Issy Les Moulineaux. > > Es muy importante! ! ! Piensa que puedes salvar una vida solamente >
redistribuyendo este mail, tardarás unos segundos en hacerlo. >
Como se desprende del párrafo anterior me reventaron la sorpresa pero éste es el claro ejemplo de una leyenda urbana a través de internet. ¿Y quién tiene la culpa del acojonamiento colectivo a la hora de ir al cine? ¿El que la cuenta, el que se la cree? El caso es que corre como la pólvora porque aunque yo no se lo he enviado a nadie en el mail iban los nombres de media España y es que cuando uno tiene una noticia buena se la escribe sólo a los amigos de la infancia pero como la noticia sea una desgracia se la mandas a toda la agenda de direcciones.
El caso es conseguir que todo el día estés paranoide, pensando que si pisas las lineas blancas del paso de cebra te dará la peste africana o algo así.
Pero la versión del cine es la nueva versión de esta leyenda urbana. Hace unos años la leyenda contaba que las agujas infectadas con el virus del SIDA estaban estratéjicamente colocadas en las rendijas de devolución de monedas de las cabinas telefónicas y cuando alguien buscaba la vuelta de la cabina se contagiaba.
El caso es que con la explosión de los móviles en el mercado telefónico las cabinas son cada vez más parte de la historia con lo cual hacía falta cambiar el lugar de las agujas infectadas a otro más concurrido, a otro donde cualquiera pueda ir habitualmente.