Polémico récord mundial de lanzamiento de peso

En la recientemente celebrada Reunión Atlética Internacional de Matalascañas ha saltado la polémica en la prueba de lanzamiento de peso debido a la nueva técnica empleada por los atletas bielorrusos para mejorar sus, hasta ahora, mediocres resultados.
Al parecer, el reglamento de la FILP (Federación Internacional de Lanzamiento de Peso), no especifica de forma contundente la manera en que ha de realizarse el lanzamiento del peso, y los espabilados atletas han decidido aprovechar ese vacío legal para asegurarse los primeros puestos del podium, cosa fácil, ya que el resto de lanzadores de peso presentes en el certamen abandonaron la misma en señal de protesta por considerar su comportamiento antideportivo y contrario al espíritu del Barón de Coubertin.La primera idea surgió de la retorcida mente de un lanzador del citado país, un tal Nicolasevich Tomorich que, vistos sus mediocres resultados y amenazada su plaza de coronel del ejército, inventó un complejo sistema de poleas y engranajes que permitía multiplicar por 20 la potencia obtenida por el atleta en el momento del lanzamiento.
El invento, llamado Tirabolas de Peso, hizo que el atleta alcanzara los treinta y cinco metros en su primer lanzamiento, hiriendo de gravedad a un compañero que, al otro lado del estadio, se preparaba para hacer su tercer intento de salto de altura, y que recibió tal bolazo en todo lo alto de la cocorota que probablemente no vuelva a conocer a nadie en mucho tiempo. Hubo un abucheo general, pero los jueces, tras consultar el reglamento, decidieron dar por válido el lanzamiento ante la falta de un artículo específico en el reglamento, con lo que el señor Tomorich ganó su primer torneo después de 15 años como lanzador.
El asunto llegó a manos de la federación de atletismo de su país, presidida por un primo del padre del atleta, así que hizo oidos sordos al problema y permitió que sus afilados se entrenaran siguiendo este nuevo sistema, con lo que el mayor escándalo en la historia del lanzamiento de peso está a punto de producirse, ya que corremos el riesgo de que este deporte se convierta en un tiro al blanco cualquiera. ¿Es que los atletas bielorrusos no podían doparse como hace el resto de la gente normal? En fin.