Nuevas cajetillas de tabaco

Los fumadores sus vai a cagar. (Ok, ¡confieso!, NOS vamos a cagar).
El último consejo de los comisarios de Sanidad de la Unión europea tuvo como único punto del día elaborar una nueva normativa para intentar reducir el consumo del tabaco a la mitad en los próximos cinco años.
Para ello, y tras arduas discusiones, han lanzado un paquete de medidas orientadas, sobre todo, al diseño del paquete (valga la redundancia del tabaco). Así, van a obligar a las empresas tabaqueras a incluir en sus productos mensajes relativos a las perniciosas consecuencias que tiene para la salud humana el consumo de tabaco.
Parece ser que la decisión es completamente firme, y tras un breve periodo de moratoria para que las tabaqueras actualicen los diseños de sus paquetes, va a entrar en vigor en toda su extensión la nueva normativa
El elevado índice de mortandad a causa de cáncer de pulmón o de garganta entre los fumadores ha llevado a los gobiernos de los países miembros del la Unión Europea a la necesidad de elaborar un plan drástico de lucha contra el tabaquismo. La primera, y más cruda medida, consiste en incluir en las cajetillas de tabaco, una serie de frases de extrema dureza acerca de los efectos nocivos del tabaco, y en un tamaño digamos que natural.
Sin embargo, no se ponían de acuerdo en lo relativo a las frases que debían ir añadidas a la marca comercial. Aquí podemos conocer las frases sugeridas por algunos de los asistentes a la citada reunión:
-Francés: "Si te fumas un solo cigarrito más, tu pulmón francés va a quedar inservible para realizar servicios a la patria."
-Italiano: "Tu esposa te va a matar si se entera que sigues fumando. Si no quieres que se entere, manda cincuenta liras a la siguiente dirección ..... O, si lo prefieres, manda cinco mil y nos encargaremos definitivamente de ella."
-Inglés. "El tabaco provoca fiebre aftosa y encefalopatía espongiforme bovina. Por favor no fume delante de ganado vacuno y/o bovino."
-Español: "Deja el mus y las partidas de julepe, o por mucho que te comamos la cabeza no va a haber manera de que dejes el puñetero tabaco."
Al final se optó por una solución consensuada y decidieron poner un mensaje claro y directo en cada cajetilla de tabaco, sin concesiones ni medias tintas, de manera que, cada vez que encendamos un cigarrillo, sepamos exactamente a lo que nos arriesgamos.